Ayuno y Abstinencia.
Desde el siglo IV se manifiesta la tendencia a constituirla
en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica
del ayuno y de la abstinencia.
La ley del ayuno obliga a hacer una sola comida durante el día, pero no prohíbe
tomar un poco de alimento por la mañana y por la noche. La ley del ayuno obliga
a todos los mayores de edad hasta que hayan cumplido cincuenta y nueve años.
Son días de ayuno y abstinencia el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.
La ley de la abstinencia prohíbe el uso de carnes, pero no
el uso de huevos, lacticinios y cualquier condimento a base de grasa de
animales. La ley de la abstinencia obliga a los mayores de catorce años.
Son días de abstinencia los viernes de Cuaresma.
Estas mortificaciones mínimas de ayuno y abstinencia deben
ser completadas por cada uno según las personales necesidades y exigencias
espirituales.
La Cuaresma no es sólo tiempo de mortificación. Es, además, tiempo de retiro
espiritual en el que la meditación y la oración personal deben ser
intensificadas para lograr la renovación espiritual que se anhela conseguir
durante este tiempo.
Fuente: http://webcatolicodejavier.org

No hay comentarios:
Publicar un comentario