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miércoles, 13 de noviembre de 2013

Oración por las vocaciones sacerdotales y religiosas


Dios, Padre y Pastor de todos los hombres:
Tú que quieres que no falten hoy en día
hombres y mujeres de fe,
que consagren sus vidas
al servicio del Evangelio
y al cuidado de la Iglesia,

Haz que tu Espíritu Santo
ilumine los corazones,
y fortalezca las voluntades de tus fieles,
para que, acogiendo tu llamado,
lleguen a ser los Sacerdotes y Diáconos,
Religiosos, Religiosas y Consagrados
que tu Pueblo necesita.

La cosecha es abundante, y los operarios pocos.
Envía, Señor, trabajadores a tu viña.
Amén
Por: foro.univisión.com

miércoles, 30 de octubre de 2013

Oración del Seminarista


Señor, entre tantos jóvenes que había donde yo vivía, sólo en mi corazón sembraste la inquietud de consagración a través del sacerdocio.

Consciente de mis pobrezas y mis debilidades, aquí estoy para hacer tu voluntad, crucé las puertas del seminario, y atrás quedaron las mil cosas que pretendía hacer y ser; y ahora tengo en frente lo único que tú quieres que yo sea, tú sacerdote.

Sé que no me faltará tu gracia como no me faltarán las dificultades. Sé que no me faltará tu providencia como no me faltarán las inquietudes.
Aquí estoy Señor, Aquí estoy.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Oración por los seminaristas


Señor Jesucristo, Pastor bueno,
tú que conoces a todas tus ovejas y sabes
cómo llegar al corazón del hombre,
abre la mente y el corazón de los que buscan
y esperan una palabra de verdad para su vida;

hazles sentir que sólo en ti pueden encontrar plena luz;
da valor a los que saben dónde encontrar la verdad,
pero temen que tu llamada sea demasiado exigente;

sacude el alma de los que quieran seguirte en el ministerio sacerdotal,
pero no saben vencer las dudas y los miedos,
y acaban por escuchar otras voces.

Tú que eres la Palabra que ilumina
y sostiene los corazones,
suscita en aquellos a quienes llamas
valor para dar la respuesta de amor:
"¡Heme aquí, envíame!"

jueves, 1 de agosto de 2013

Oración Sacerdotal de Jesús (Jn 17,1-26)



Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti y que, según el poder que le has dado sobre todos los hombres, dé vida eterna a todos los que les has confiado. Y la vida eterna es que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a término la obra que me encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes de existir el mundo.

He manifestado tu nombre a los hombres que escogiste del mundo y me los confiaste; tuyos eran, y tú me los has dado; y ellos han guardado tu doctrina. Ahora han conocido que todo lo que me confiaste viene de ti; porque les he comunicado las enseñanzas que tú me diste, y ellos las han aceptado. Ahora saben con toda certeza que salí de ti, y ya están convencidos de que tú me enviaste.

martes, 23 de julio de 2013

Necesitamos santos


"Necesitamos santos sin velo, sin sotana.
Necesitamos santos de jeans y zapatillas.
Necesitamos santos que vayan al cine, escuchen música y paseen con sus amigos.
Necesitamos santos que coloquen a Dios en primer lugar y que sobresalgan en la Universidad.

Necesitamos santos que busquen tiempo cada día para rezar y que sepan enamorar en la pureza y castidad, o que consagren su castidad.
Necesitamos santos modernos, santos del siglo XXI con una espiritualidad insertada en nuestro tiempo.
Necesitamos santos comprometidos con los pobres y los necesarios cambios sociales.
Necesitamos santos que vivan en el mundo, se santifiquen en el mundo y que no tengan miedo de vivir en el mundo.

Necesitamos santos que tomen Coca Cola y coman hot-dogs, que sean internautas, que escuchen iPod.
Necesitamos santos que amen la Eucaristía y no tengan vergüenza de tomar una cerveza o comer pizza el fin de semana con los amigos.
Necesitamos santos a los que les guste el cine, el teatro, la música, la danza, el deporte.
Necesitamos santos sociables, abiertos, normales, amigos, alegres, compañeros.

Necesitamos santos que estén en el mundo y que sepan saborear las cosas puras y buenas del mundo, pero sin ser mundanos".
Juan Pablo II

viernes, 7 de junio de 2013

Sagrado Corazón de Jesús


Oración al Sagrado Corazón de Jesús
Por: http://bit.ly/1bdGjYq

¡Oh Corazón amantísimo de Jesús!, coronado por la Santa Cruz, árbol frondoso que se nutre con tu Sangre Preciosísima!; en unión de todos los Santos y almas fervorosas que en todos los tiempos y lugares te han amado, te adoro, te amo con todo mi corazón; y para darte una prueba más patente de mi afecto, renuevo y te ofrezco las promesas que hice en el santo Bautismo, prefiriendo tu gracia y tu amor a todas las riquezas de la tierra. Dame, en cambio, Señor, los verdaderos tesoros y riquezas celestiales, que son las virtudes de tu divino Corazón que, como flores olorosas brotan al pie de tu Cruz, rociadas y regadas con tu preciosa Sangre. Amén.

lunes, 20 de mayo de 2013

Oración por los seminaristas


Oh Jesús, Sacerdote Eterno, que en tu infinita bondad y providencia te dignas escoger de entre los hombres a los que llamas al estado sacerdotal, para que se ocupen de las cosas que pertenecen a Dios. Mira cuán sensible y desventajosa es para tu Iglesia la disminución de los jóvenes que aspiran al sacerdocio, y cuántos pueblos hay que no tienen el suficiente número de sacerdotes para satisfacer su necesidad de Dios.

Las tentaciones utilitaristas de la época y el sensualismo de la vida, ha matado en los jóvenes la fe y las aspiraciones a lo sabrenatural, sólo buscan las ventajas y las comodidades personales que los arrastran al placer y al dinero.

Cese el ejército de los que marchan con la mirada fija y obsesionada en los bienes de la tierra, olvidados de los bienes eternos del cielo. Dígnate oír nuestra humilde oración en beneficio de tu Iglesia, y multiplica en favor de tus seminaristas las gracias que necesitan para perseverar y que sean sacerdotes según tu corazón: amantísimos de la humildad, de la pureza, de la obediencia y de las almas que redimiste con tu preciosa sangre.

Virgen Santísima, Inmaculada María, presenta a tu Hijo Jesús nuestra humilde súplica, para que los seminaristas y religiosos de todo el mundo, sean santos de verdad y fieles a la gracia de su vocación.
Por: Zayra Rosas