El 13 de diciembre de 1969, Jorge Mario Bergoglio, tres días antes de su cumpleaños número 33, fue ordenado sacerdote. Hace hoy de esto 44 años. Algunos días antes, emocionado y feliz, escribió una oración especial que reflejaba su estado de ánimo, y que recoge el diario italiano Avvenire:
“Quiero creer en Dios Padre, que me ama como un hijo, y en Jesús, el Señor, que me infundió su Espíritu en mi vida para hacerme sonreír y llevarme así al Reino eterno de vida. Creo en la Iglesia.
Creo que en la historia, que fue traspasada por la mirada de amor de Dios y en el día de la primavera, 21 de septiembre, me salió al encuentro para invitarme a seguirle. Creo en mi dolor, infecundo por el egoísmo, en el que me refugio.
Creo en la mezquindad de mi alma que buscar tragar sin dar…, sin dar. Creo que los demás son buenos y que debo amarlos sin temor y sin traicionarlos nunca buscando una seguridad para mí. Creo en la vida religiosa.
Creo que quiero amar mucho. Creo en la muerte cotidiana, quemante, a la que huyo, pero que me sonríe invitándome a aceptarla. Creo en la paciencia de Dios, acogedora, buena, como una noche de verano.
Creo que papá está en el cielo, junto al Señor. Creo que el padre Duarte está también allí, intercediendo por mi sacerdocio. Creo en María, mi Madre, que ama y nunca me dejará solo.
Y espero en la sorpresa de cada día en que se manifestará el amor, la fuerza, la traición y el pecado, que me acompañarán siempre hasta ese encuentro definitivo con ese rostro maravilloso que no sé cómo es, que le escapo continuamente, pero quiero conocer y amar. Amén”.
Uno. La Evangeliii Gaudium (Alegría del Evangelio) del Papa Francisco es una exhortación apostólica, no una encíclica. Eso significa que aun siendo un escrito papal importante, por medio del cual el Sumo Pontífice romano ejerce su liderazgo en temas sociales importantes, no constituye un documento doctrinal. Sí es un documento pastoral, que recoge las reflexiones del Papa Francisco luego del Sínodo de Obispos sobre la nueva evangelización que se llevó a cabo en 2012, bajo el pontificado de Benedicto XVI.
Dos. La Evangelii Gaudium es un documento de 50 mil palabras y poco más de 140 páginas. De esas, aproximadamente una decena aborda el tema de la economía global.
Tres. La Evangelii Gaudium no es un reavivamiento de la teología marxista de la liberación. No hay en una sola de sus líneas una palabra que sugiera que el Papa Francisco es ateo, que suscribe la lucha de clases o el determinismo histórico, o que piensa que la religión es el opio del pueblo. No significa que el Papa Francisco es de culpar por el uso que de su figura bonachona han hecho oportunistas de toda laya. También es injusto cargarlo con la culpa de la supina ignorancia que el grueso de la prensa secular exhibe sobre el cristianismo en general, y el catolicismo romano en particular.
Cuatro. La Evangelii Gaudium no debe ser interpretada en clave política, pues, de nuevo y a riesgo de parecer machacona, esta exhortación es un documento pastoral, no doctrinal y mucho menos político. Oí decir a un comentarista norteamericano, palabras más palabras menos, que Dios deberá ampararnos a todos ante el peor Papa posible que nos ha tocado en suerte, pues Francisco es a la Iglesia católica lo que Obama ha sido a la república estadounidense, es decir, un desastre viviente. Pero no hay tales. Para comenzar, el comentarista en cuestión no es católico, y es evidente su desconocimiento de la doctrina y enseñanzas de la Iglesia a la que dice respetar. Le parece espantoso que a Francisco lo vitoreen izquierdistas y anticristianos, pero la verdad es que es farisaico culpar al Papa por su popularidad, no buscada ni calculada, como lo fue aquella actitud de “lo quieren publicanos y pecadores... debe ser del diablo…si fuese de Dios sabría qué clase de mujerzuela está ungiéndolo con perfume caro y llorando a sus pies”.
Cinco. La Evangelii Gaudium es una proclamación cristológica, no un manifiesto panfletario y menos un ensayo académico con pretensiones de ser usado como lineamiento para políticas públicas. Se centra en un anuncio grandioso de tan sencillo: Jesucristo salva… si se le deja entrar en la propia vida. Fuente: www.s21.com.gt
Cuando ya se conoce a las 32 selecciones clasificadas al Mundial Brasil 2014, con el ingreso final de Uruguay tras vencer a Jordania, el Papa Francisco recibió hoy en audiencia privada al presidente de la FIFA, Joseph Blatter, en un encuentro en el que este último entregó al Santo Padre un banderín en el que se reconoce al Pontífice como "Amigo del Fútbol".
Blatter obsequió al Papa un banderín con este reconocimiento, una camiseta blanca con el número 10 y un armadillo de peluche, la mascota del Mundial. También le regaló un ejemplar escrito en latín de la nueva revista The FIFA Weekly, que en este número especial incluye, entre otras cosas, un reportaje fotográfico sobre San Lorenzo, el club del que es socio el Pontífice.
Según informó la FIFA en un comunicado, los traductores de la revista tuvieron que recurrir a algunos "trucos" lingüísticos, debido a que ciertos términos, como penal, córner o centrodelantero "todavía no existían en la antigua Roma".
La reunión se dio ocho meses después de la elección del Papa Francisco, momento en el que Blatter, a través de una carta pública, definió al Santo Padre como "un gran apasionado del fútbol y de un equipo apodado La Santa Escuadra".
Para el presidente de la FIFA, la fe y el fútbol tienen semejanzas: "ambos tienen valores en común. El fútbol, como la fe en Dios, puede construir puentes, llevar alegría y esperanza y, sobre todo, unir los pueblos de todo el mundo".
Por: AciPrensa
"El amor puede acabar con cualquier conflicto", aseguró este martes en una entrevista con EFE Angélique Namaika, la religiosa congoleña galardonada recientemente con el premio "Nansen para los Refugiados", que concede cada año la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
"Es el amor el que da ánimos a las personas para seguir adelante, el que les ayuda a sonreír de nuevo después de sufrir atrocidades", indicó Namaika, que desde hace diez años trabaja para devolver la vida normal a mujeres víctimas de la violencia de milicias armadas en la República Democrática del Congo.
A través de su Centro para la Reintegración y el Desarrollo, en la provincia de Dungu, al noroeste del país, la hermana Namaika ha ofrecido ayuda psicológica, formación profesional y experiencia laboral a más de 2.000 mujeres y niños víctimas de la violencia de grupos armados en el país.
"Yo vi la importancia de las mujeres, del trabajo que hacen y el papel que cumplen en el mundo", aseguró la congoleña, que indicó que con su apoyo busca, ante todo, facilitar su autonomía. "Si la mujer no es autónoma va a sufrir, sin duda, toda suerte de atrocidades", explicó.
La región noroeste de la República Democrática del Congo alberga en la actualidad unos 320.000 desplazados, según cálculos de ACNUR, que se han visto forzados a huir debido a la violencia de grupos armados, como el ugandés Ejército de Resistencia del Señor.
Para Namaika, el trabajo con las mujeres víctimas de esta violencia es un pasaporte, a largo plazo, a un Congo sin conflicto, pues las mujeres juegan un papel fundamental en la educación de los hijos, por lo que ayudarlas asegura una segunda generación sin rastro de la violencia.
"En la madre que está traumatizada, que ha sufrido abusos sexuales, los hijos leen todos los días la tristeza de su mirada. Pensemos que estos niños van a crecer, ¿y con qué? Van a portar también esa imagen de lo que han visto cada día", explicó. "Así la violencia va a continuar", afirmó Namaika, que indicó que la transmisión de este dolor de madres a hijos hace que el conflicto se perpetúe entre generaciones.
Preguntada por la violencia en la República Democrática del Congo, Namaika se mostró optimista, porque "siempre hay esperanza". "En nuestra casa se vive esperanza: a nuestras mujeres les dimos la esperanza de poder seguir viviendo", añadió.
Tras recibir el premio Nansen en Ginebra, Namaika ha comenzado una gira por las principales capitales de Europa, que la ha llevado a ser recibida por el papa Francisco, a reunirse en Bruselas con la reina de Bélgica, Matilde, y a viajar a Amsterdam. EFE Agency
WASHINGTON D.C., 13 Nov. 13 / 03:48 pm (ACI/EWTN Noticias).- El Global Language Monitor reportó que el nombre "Pope Francis" (Papa Francisco, en inglés) es el nombre más usado en Internet durante el 2013, superando largamente al Presidente Obama (puesto 14), a la princesa británica Kate Middleton y al ex espía estadounidense Ed Snowden.
Además, la cuenta oficial del Papa en Twitter, @Pontifex, ocupa el cuarto lugar como palabra más usada en Internet, detrás de "404", número que aparece cuando un sitio web falla, "Fail" (fallo), y "Hashtag", nombre que reciben las etiquetas en Twitter.
En 2012, los nombres más usado en Internet fueron los de Newton, por la escuela que sufrió un atentado en que perdieron la vida 28 personas, entre ellos 20 niños, y el de Malala Yousafzai, activista pakistaní de la educación para las mujeres, que sufrió un atentado talibán.
En 2011, el nombre más usado en la red fue el de Steve Jobs, fallecido cofundador de la empresa de tecnología Apple.
Algunos meses antes, en agosto de 2013, un estudio del Proyecto Reputation Metrics de Media Reputation Intangibles (MRI) de la Universidad de Navarra (España) reveló que si bien no es el usuario con más seguidores y que solo ha hecho 100 publicaciones en esta red social, el Papa Francisco definitivamente es el líder mundial con más influencia en Twitter.
Desde su elección, la cuenta que ha mostrado un mayor crecimiento fue @Pontifex_es, en español, con un promedio de 10 mil nuevos seguidores nuevos cada día.
Una pregunta que algunos se hacen es la siguiente: ¿por qué debo confesarme?, ¿qué beneficios saco?, ¿por qué debo decirle a un hombre mis pecados? Normalmente estas preguntas las hacen fieles con una deficiente formación y educación católica, que poco o nada frecuentan los sacramentos, o bien, que acuden a misa por rutina.
Explicar la doctrina del sacramento de la reconciliación no es mi objetivo; más bien lo que quiero es tocar otro aspecto del sacramento que pocas veces consideramos. Pero antes de comenzar contaré una anécdota. Estando en el confesionario se acercó una persona que por el acento era norteamericano; sinceramente me extrañó un poco, pues los norteamericanos normalmente son protestantes, sólo una minoría son católicos… Él comenzó a hablar y a confesar sus penas, todo iba bien, hasta que en cierto momento me dijo: “soy protestante”.
Admito que me desconcerté un poco, pasada la sorpresa, y digamos con fines pastorales, no quise interrumpirlo y continué escuchándolo. Una vez que se retiró, me pregunté, ¿por qué este hombre se quiso confesar?, ¿por qué no buscó un pastor para que lo escuchara? Puedo imaginar un millón de cosas, lo cierto es que la reconciliación, sigue siendo de utilidad y es frecuentada aunque parezca raro, hasta por protestantes.
En más de una ocasión me he preguntado: aparte de los beneficios del sacramento, ¿qué utilidad humana dará el sacramento? Realmente no es difícil darse cuenta de su ello.
Efectos de la confesión
El sacramento, para entendernos, es un encuentro en dos niveles. El primero y más importante es el sacramental: penitente-sacerdote que actúa “in persona Christi” y el nivel humano persona-persona. Del primero mucho se ha dicho, en cambio del segundo se comenta poco.
El segundo es un encuentro entre dos seres humanos… Lo primero que encontramos es la necesidad del ser humano apoyado, escuchado, comprendido, reconfortado. Aunque parezca paradójico como psicólogo debo poner mucho esfuerzo para ganarme la confianza de un paciente; pero como sacerdote, la confianza, digamos, es automática. Los fieles siguen acudiendo al sacramento.
El ser humano al sentirse apoyado, puede fácilmente salir de una crisis, esto lo digo porque cuando un fiel busca la reconciliación no trae únicamente sus pecados; en muchas ocasiones llega cansado y angustiado por los problemas de la vida. Aun cuando parezca muy simple, aun cuando el confesor se concrete a escucharlo, sin hacerle ninguna recomendación, la persona por el sólo hecho de ‘vaciar’ su conciencia, se siente libre. Y en más de una ocasión es lo que buscan muchas personas, que alguien las escuche sin juzgarlas.
Otro efecto de la reconciliación es el amor de Dios. No desde el punto de vista sacramental, sino desde el deseo, necesidad y urgencia de sentirse amado, que alguien lo ama sin juzgarlo, ni condenarlo, solamente lo ama.
Algunos beneficios de la confesión
Si a esto añadimos los consejos del sacerdote, aumentan los beneficios que el sacramento proporciona al ‘penitente’, repito únicamente desde el punto de vista humano.
Con el aumento de los medios de comunicación se amplía la confusión entre los fieles. Los medios bombardean tanto que en vez de educar confunden a las personas. Así pues, la reconciliación ayuda a salir de esta confusión. No me estoy refiriendo a grandes consejos propios de la dirección espiritual o consulta psicológica, sino a esas pequeñas palabras que el sacerdote suele decir durante la confesión. Aunque parezca curioso una simple palabra ayuda mucho a quien busca la reconciliación.
Es preocupante el hecho de que haya personas que desconozcan los beneficios tanto espirituales como psicológicos de la confesión. Muchas de ellas se resisten ante el sacramento utilizando el pretexto de que “piden perdón directamente a Dios”. Si se detuvieran un momento a reflexionar, caerían en cuenta que, aparte del perdón de Dios, el sacramento les da otros beneficios en el campo meramente humano.
¿Es obligatorio confesarse?
Aunque parezca extraño, ¿quién dijo que es obligatorio confesarse?
Es mi condición de pecador arrepentido y sus efectos psicológicos, lo me obliga a acudir a la reconciliación para poder disfrutar de lo dicho anteriormente. Por: P. Gustavo Andrade Nava, SSP | www.sanpablo.org.mx
Cierta ocasión, la casa de una viuda muy rica se incendió. La señora murió en el fuego. Mientras los bomberos trataban de controlar las llamas, se dieron cuenta del que el pequeño hijito de la señora, que tenía tan sólo 5 años de edad, estaba dentro de la casa. No había forma de llegar a él. No sabían cómo llegar al niño.
Un hombre que pasaba por el lugar, vio que las escaleras ya se habían caído, que el edificio no tenía ascensor, y en la escena observó un tubo al lado de las llamas que llegaba a la ventana donde se había asomado el niño, mas nadie podía tocar el tubo por lo mucho que se había calentado. Aquél hombre, valientemente, se deslizó por el tubo quemándose las manos, hasta que llegó donde estaba el niño, salvándole la vida.
Un año más tarde, se disputaban en la Corte quién calificaba para adoptar al niño, siendo al mismo tiempo el administrador de toda la riqueza. Muchos solicitaron la adopción del pequeño, demostraron lo que creían era necesario para calificar: trayectoria, negocios, solidez, riquezas, etc., pero a ninguno aprobaba el niño, y esta era una condición sumamente necesaria.
El juez volvió a llamar a quienes habían asistido para que intentaran nuevamente la aprobación del pequeño. Entró a la sala un hombre desconocido. Caminó lentamente hacia adelante con las manos dentro de los bolsillos, el juez le preguntó por sus credenciales, a lo que respondió: "Señoría, no tengo riquezas ni negocios que me hagan competir contra todos los que aspiran para adoptar al niño". El juez le dijo: "¿Qué hace entonces usted aquí?, alguna razón debe mostrar por la que quiera ser el tutor del niño". El señor dijo: "Solo tengo estas muestras de amor abnegado…" Al decir esto mostró sus manos, estaban blancas, quemadas, desechas.
El niño al verlo reconoció que ese hombre era quien le había salvado la vida y con lágrimas en sus ojos lo abrazo. Este hombre fue quien obtuvo finalmente la custodia del pequeñito.
Querido amigo:
Cristo Jesús pagó por ti un precio incalculable. Entregó su vida para salvar la tuya, y también por ello te lleva esculpido en las palmas de sus manos. Él quiere adoptarte hoy como su hijo, no por que quiera tomar tus bienes sino para cambiar tu desdicha y abandono por su alegría, riqueza y vida abundante…
¿Aceptarás que Él sea tu Padre frente al mundo? Por: http://ow.ly/pOttn [adaptación]
La caridad no es exclusivamente dar dinero, hay muchas más cosas que se pueden compartir y que incluso son más valiosas y generan verdadera fortuna en quien las recibe.
Porque ‘hay más alegría en dar que en recibir’ (Hechos 20, 35), da lo mejor que tienes.
Menudo revuelo se armó en el Cielo cuando apareció Tatiana. Nadie se lo esperaba, porque aún era muy joven y además era la mamá de dos niños pequeños, así que San Pedro la miró muy severamente, diciendo: ̶ ¿Pero qué haces aquí? Seguro que todavía no te toca...
Sin embargo, al comprobar su libro, San Pedro no se lo podía creer. Era verdad, había hecho todas aquellas cosas que permitían la entrada al Cielo, incluyendo dar todo lo que necesitaban sus hijos, ¡y en tan poco tiempo! Al ver su extrañeza, Tatiana dijo sonriente. ̶ Siempre fui muy rápida en todo. Desde que Adrián y Andrea eran bebés les di cuanto tenía, y lo guardé en un tesoro al que sólo pudieran acceder ellos.
Todos sabían a qué se refería Tatiana. Las mamás van llenando de amor y virtudes el corazón de sus hijos, y sólo pueden ir al Cielo cuando está completamente lleno. Aquello era un notición, porque no era nada normal conocer niños que tuvieran el corazón lleno tan pronto, y todos quisieron verlo.
Ver los corazones de los niños es el espectáculo favorito de los ángeles. Por la noche, cuando los niños duermen, sus corazones brillan intensamente con un brillo de color púrpura que sólo los ángeles pueden ver, y se sientan alrededor susurrando bellas canciones. Esa noche esperaron en la habitación de Adrián y Andrea miles de ángeles.
Ninguno de ellos había dejado de estar triste por la marcha de su madre, pero no tardaron en dormirse. Cuando lo hicieron, su corazón comenzó a iluminarse como siempre lo hace, poco a poco, brillando cada vez más, hasta alcanzar unos brillos y juegos de luces de belleza insuperable. Sin duda Tatiana había dejado su corazón tan rebosante de amor y virtudes, que podrían compartirlo con otros mil niños, y los ángeles agradecieron el espectáculo con sus mejores cánticos, y la promesa de volver cada noche. Al despertar, ni Adrián ni Andrea vieron nada extraño, pero se sintieron con fuerzas para comenzar el día animados, dispuestos a llegar a ser los niños que su madre habría querido.
Así, sin dejar de echar de menos a su mamá, Adrián y Andrea crecieron como unos niños magníficos y singulares, excelentemente bondadosos, que tomaban ánimos cada día del corazón tan rebosante de amor y virtudes que les había dejado su madre, y de la compañía de los miles de ángeles que cada noche acudían a verlo brillar. Autor: Pedro Pablo Sacristán
El ser humano busca a Dios. Cuando vive con lucidez comprende en el fondo de sí mismo que esta búsqueda es la ley interior de su existencia. Sin embargo, enceguecido a consecuencia del pecado y confundido por las múltiples fascinaciones que el mundo le presenta, muchas veces no sabe dónde buscar.
¿Hacia dónde orientar la propia existencia? ¿A quién seguir? ¿Qué enseñanza, qué ejemplo, para encontrar el camino correcto y responder a ese anhelo profundo de plenitud, de felicidad? Muchos modelos se publicitan en este mundo, "ídolos" con promesas que pretenden responder a nuestras aspiraciones, desde las más externas hasta las más profundas y lo son de diverso tipo: actores de cine, cantantes de moda, ciertos políticos, gurús y maestros de nuevas religiones, etc. A veces el modelo que se nos ofrece es simplemente el de la masa amorfa: "haz lo que todos hacen". Pero, ¿conducen todos ellos a responder plenamente a nuestros anhelos más íntimos de permanencia y despliegue? La respuesta sabemos que es negativa. Hay en todo ser humano una como necesidad de encontrar un Maestro y Modelo que responda completa y verdaderamente a su sed de infinito y felicidad. Por: bit.ly/12RdpNa
Que yo sea tú y tú estés en mí, de tal modo que yo desaparezca.
Dígnate servirte de esta lengua para cantar a Dios por todos los siglos; de este corazón para amarlo; de este pecador, el más desgraciado, para exaltar ‘Yo soy el Buen Pastor, Yo quiero misericordia’. Beato Santiago Alberione, Que yo ame con tu corazón, 37.
Al principio veía a Dios como el que me observaba, como un juez que llevaba cuenta de lo que hacía mal, como para ver si merecía el cielo o el infierno cuando muriera. Era como un presidente, reconocía su foto cuando la veía, pero realmente no lo conocía.
Pero luego reconocí a mi Salvador; parecía como si la vida fuera un viaje en bicicleta, pero era una bici de dos, y noté que Dios viajaba atrás y me ayudaba a pedalear.
No sé cuando sucedió, no me di cuenta cuando fue, que Él sugirió que cambiáramos lugares, lo que sí sé es que mi vida no ha sido la misma desde entonces.
Mi vida con Dios es muy emocionante. Cuando yo tenía el control, yo sabía a donde iba. Era un tanto aburrido, pero predecible. Era la distancia más corta entre dos puntos. Pero cuando él tomó el liderazgo, él conocía otros caminos, caminos diferentes, hermosos, por las montañas, a través de lugares con paisajes, velocidades increíbles. Lo único que podía hacer era sostenerme; aunque pareciera una locura, él sólo me decía: "¡Pedalea!".
Me preocupaba y ansiosamente le preguntaba, "¿A dónde me llevas?" Él sólo sonreía y no me contestaba, así que comencé a confiar en él. Me olvidé de mi aburrida vida y comencé una aventura, y cuando yo decía "estoy asustado", él se inclinaba un poco para atrás y tocaba mi mano.
Él me llevó a conocer gente con muchos dones, dones para compartir y aceptar, ellos me dieron esos dones para llevarlos en mi viaje; nuestro viaje, de Dios y mío.
Y allá íbamos otra vez. Él me dijo: "Comparte estos dones, dalos a la gente, son sobrepeso, mucho peso extra". Y así lo hice... a la gente que conocimos, encontré que en el dar yo recibía y mi carga se hacía ligera.
No confié mucho en él al principio, en darle el control de mi vida. Pensé que la echaría a perder, pero él conocía cosas que yo no sabía acerca de andar en bici... secretos. Él sabía como doblar para dar vueltas cerradas, brincar para librar obstáculos llenos de piedras, inclusive volar para evitar horribles caminos.
Y ahora estoy aprendiendo a callar y pedalear por los más extraños lugares. Estoy aprendiendo a disfrutar de la vista y de la suave brisa en mi cara y sobre todo de la increíble y deliciosa compañía de mi Dios.
Y cuando estoy seguro que ya no puedo más, Él sólo sonríe y me dice: "¡Pedalea!". Por: bit.ly/16nOQV9
Noviciado Paulino Iberoamericano, Medellín, Colombia. Hace 99 años, el 20 de agosto de 1914, en Alba, Italia, un entusiasta sacerdote, el ahora beato Padre Santiago Alberione, ha comenzado la difusión de la Palabra de Dios a través de los nacientes medios de comunicación social, con lo cual pretendía que todos los hombres conocieran a Cristo Maestro y Pastor que es Camino, Verdad y Vida de la humanidad.
Ya desde ahora, los Padres y Hermanos Paulinos,
las Hijas de San Pablo,
las Pías Discípulas del Divino Maestro,
las Hermanas de Jesús Buen Pastor,
las Hermanas de María Reina de los Apóstoles,
las consagradas del Instituto Anunciación de María,
los consagrados del Instituto San Gabriel Arcángel,
los miembros del Instituto Santa Familia,
los Padres del Instituto Jesús Sacerdote
y los miembros de la Asociación de Cooperadores Paulinos...
Nos alegramos en Cristo Maestro y elevamos una alabanza a su Gloria por habernos permitido como familia continuar con esta misión gracias a la intercesión de nuestra Madre María Reina de los Apóstoles.
Que san Pablo junto a los beatos Santiago Alberione y Timoteo Giaccardo atraigan muchas almas generosas para que sirvan al Señor a través de este necesario apostolado.
¡Muchas felicidades a toda nuestra hermosa y gran familia!
En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. Uno pregunta al otro:
- ¿Tú crees en la vida después del parto?
- Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde.
- ¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida?
- No lo sé pero seguramente... habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca.
- ¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos. Yo te digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón umbilical es demasiado corto.
- Pues yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea distinto a lo que estamos acostumbrados a tener aquí.
- Pero nadie ha vuelto nunca del más allá, después del parto. El parto es el final de la vida. Y a fin de cuentas, la vida no es más que una angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada.
- Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que veremos a mamá y ella nos cuidará.
- ¿Mamá? ¿Tú crees en mamá? ¿Y dónde crees tú que está ella ahora?
- ¿Dónde? ¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría.
- ¡Pues yo no me lo creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto, es lógico que no exista.
- Bueno, pero a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando o sentir cómo acaricia nuestro mundo. ¿Sabes?... Yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente estamos preparándonos para ella...
¿Te suena familiar la historia?
¡Que tengas un excelente día!
El Papa Francisco dijo a los voluntarios de la JMJ-Río 2013:
Sean siempre generosos con Dios y con los otros. No se pierde nada, y en cambio, es grande la riqueza de vida que se recibe.
Dios llama a opciones definitivas, tiene un proyecto para cada uno: descubrirlo, responder a la propia vocación, es caminar hacia la realización feliz de uno mismo. Dios nos llama a todos a la santidad, a vivir su vida, pero tiene un camino para cada uno.
Algunos son llamados a santificarse construyendo una familia mediante el sacramento del matrimonio. Hay quien dice que hoy el matrimonio está “pasado de moda”; ¿Está fuera de moda?, en la cultura de lo provisional, de lo relativo, muchos predican que lo importante es “disfrutar” el momento, que no vale la pena comprometerse para toda la vida, hacer opciones definitivas, “para siempre”, porque no se sabe lo que pasará mañana. Yo, en cambio, les pido que sean revolucionarios, que vayan contracorriente; sí, en esto les pido que se rebelen contra esta cultura de lo provisional, que, en el fondo, cree que ustedes no son capaces de asumir responsabilidades, que no son capaces de amar verdaderamente. Yo tengo confianza en ustedes, jóvenes, y pido por ustedes. Atrévanse a “ir contracorriente”. Tengan la valentía a ser felices.
El Señor llama a algunos al sacerdocio, a entregarse totalmente a Él, para amar a todos con el corazón del Buen Pastor. A otros los llama a servir a los demás en la vida religiosa: en los monasterios, dedicándose a la oración por el bien del mundo, en los diversos sectores del apostolado, gastándose por todos, especialmente por los más necesitados.
Nunca olvidaré aquel 21 de septiembre –tenía 17 años– cuando, después de haber entrado en la iglesia de San José de Flores para confesarme, sentí por primera vez que Dios me llamaba. ¡No tengan miedo a lo que Dios pide! Vale la pena decir “sí” a Dios. ¡En Él está la alegría!
Queridos jóvenes, quizá alguno no tiene todavía claro qué hará con su vida. Pídanselo al Señor; Él les hará ver el camino. Como hizo el joven Samuel, que escuchó dentro de sí la voz insistente del Señor que lo llamaba pero no entendía, no sabía qué decir y, con la ayuda del sacerdote Elí, al final respondió a aquella voz: Habla, Señor, que yo te escucho. Pidan también al Señor: ¿Qué quieres que haga? ¿Qué camino he de seguir?
Cuenten con mi oración, espero contar con las suyas.
El buitre. Si pones un buitre en un cajón que mida 2 metros por 2, y que esté completamente abierto por la parte superior, esta ave, a pesar de su habilidad para volar será un prisionero absoluto. La razón es que el buitre siempre comienza un vuelo desde el suelo con una carrera de 3 a 4 metros. Sin espacio para correr, como es su hábito, ni siquiera intentará volar sino que quedará prisionero de por vida en una pequeña cárcel sin techo.
Las personas. En muchas formas somos como el buitre. Lidiamos con nuestros problemas y frustraciones, sin nunca darnos cuenta que todo lo que tenemos que hacer es ‘ver hacia arriba’ e intentarlo. Esa es la respuesta, la ruta de escape y la solución a cualquier problema ¡Sólo mira hacia arriba!
La tristeza mira hacia atrás, La preocupación mira alrededor, La depresión mira hacia abajo, Pero la fe… la fe siempre mira hacia arriba.
¿Qué es el amor? Más que darle una definición sería observarlo en aquello que realizamos. El amor que bien podríamos traducir en afecto, sentimientos que expresamos diariamente hacia las personas con las cuales compartimos un mismo entorno y espacio.
Hablar del amor hace que viajemos por aquellas experiencia, puede ser cuando recibimos de un ser querido un abrazo o un gran beso, signo de que estaba con nosotros y sentía con nosotros. O aquella experiencia en la que la niña que nos gustaba nos dio el sí de amistad, de novios y nos besamos por primera vez, sintiendo que compaginábamos con otra persona distinta, pero que le gustaban mis cosas y a mí las de ella.
También cuando un amigo me dijo que podía contar con él en lo que quisiera, que en todo momento él estaría ahí para escucharme y para compartir aquello que me sucedía. Así como esto que les acabo de describir podríamos “definir” lo que es el amor. Todos conservamos una definición o aquello que concebimos como amor, pero lo hacemos uno en el momento de su vivencia.
Cuando amamos entregamos todo de nosotros a esa persona o a los estudios si se quiere. No amamos porque sí, amamos porque es nuestra naturaleza, viajar a otros mundos por medio del amor es saber que somos humanos, que somos creación divina hecha para amar. Porque más grande que el resentimiento, que el odio, que la duda, es el amor. Sobrepasa nuestro sentidos y nos desborda a la alegría de poder sentir que veo, que escucho, que palpo, que siento al igual que todos los seres. Que me motivo, que aguardo, que espero en la otra persona, en mis capacidades, más aún en Dios.
Hoy, mañana y siempre estaremos rodeados por esto que es el amor. Dios es amor, y así como es amor está siempre en nosotros, en nuestro corazón. Abrámosle las puertas de par en par que Él entre en nosotros llenándonos de su aliento de vida. No hay espacio para no amar, no hay tampoco espacio para no dejarnos amar, amemos porque no cuesta, amemos porque hemos sido creados para amar.
En su discurso, el Papa invita a los jóvenes y ancianos de todo el mundo a alzar sus voces, a hacerse valer en esta civilización mundial “que se pasó de rosca” en su culto al dinero, a la riqueza material, despreciando la espiritual. Se trata del encuentro del Papa con los jóvenes argentinos en la catedral de Rio de Janeiro. ¡Jóvenes y ancianos, compartan con sus amigos este vídeo dedicado a ustedes para que las palabras del Papa lleguen lo más lejos posible! A continuación el Video. Fuente: News.va
¡Oh Padre! enviaste a Tu Hijo Eterno para salvar el mundo y elegiste hombres y mujeres para que, por Él, con Él y en Él proclamaran la Buena Noticia a todas las naciones. Concede las gracias necesarias para que brille en el rostro de todos los jóvenes la alegría de ser, por la fuerza del Espíritu, los evangelizadores que la Iglesia necesita en el Tercer Milenio.
¡Oh Cristo! Redentor de la humanidad, Tu imagen de brazos abiertos en la cumbre del Corcovado acoge a todos los pueblos. En Tu ofrecimiento pascual, nos condujiste por medio del Espíritu Santo al encuentro filial con el Padre. Los jóvenes, que se alimentan de la Eucaristía, Te oyen en la Palabra y Te encuentran en el hermano, necesitan Tu infinita misericordia para recorrer los caminos del mundo como discípulos y misioneros de la nueva evangelización.
¡Oh Espíritu Santo! Amor del Padre y del Hijo, con el esplendor de Tu Verdad y con el fuego de Tu amor, envía Tu Luz sobre todos los jóvenes para que, impulsados por la Jornada Mundial de la Juventud, lleven a los cuatros rincones del mundo la fe, la esperanza y la caridad, convirtiéndose en grandes constructores de la cultura de la vida y de la paz y los protagonistas de un nuevo mundo. ¡Amén! Fuente: www.rio2013.com
Ciudad del Vaticano, 25 de julio. El Papa Francisco ha enviado un telegrama a monseñor Julián Barrio Barrio, arzobispo de Santiago de Compostela (España) en el que manifiesta su dolor por los 78 muertos y más de 140 heridos por el descarrilamiento de un tren, a última hora de la tarde de ayer en la estación de esa ciudad. Publicamos a continuación el texto:
"Al ser informado del grave accidente ferroviario ocurrido cerca de Santiago de Compostela, que ha provocado numerosas víctimas y cuantiosos heridos, profundamente apenado, he elevado una ferviente plegaria al señor por todos los fallecidos y damnificados en este trágico suceso. Con sentimientos de intenso dolor, ruego a vuestra excelencia que tenga la bondad de hacer llegar a cuantos han sufrido esta desgracia y a sus familiares mi cercanía espiritual, mi fraterno afecto y mi emocionada solidaridad, asegurándoles al mismo tiempo que ofrezco sufragios por los difuntos y oraciones por todos los que se encuentran maltrechos en estos momentos de aflicción, pidiendo a Dios su pronta y total recuperación".
"En este día, en el que la Iglesia se encomienda a la intercesión del Apóstol Santiago, celestial patrono de España y testigo de Cristo resucitado, junto con mis expresiones de aliento para todos los hijos de esas nobles tierras, imparto de corazón una particular bendición apostólica, portadora de la esperanza que viene de la fe y del consuelo que ofrece el auténtico amor". Con información de: María Visión